Candida idolatria, te tuve ambigua amiga mia
lapso candente entre un sueño y el despertar de cada día
te lleve de la mano
andubimos maravillados recorriendo la mar de sentimientos
nos perdimos en la dulce sensación de entregarnos sin reservas
Fue una tarde humeda y gris
cuando probe la dicha de tus labios mojados
como un trueno estremecido de emoción
vi la fulgurante mirada
de tus ojos enamorados
comprendí el magico instante
me entregabas tu alma
te deba mi corazón.
Y aquella tarde magnifica
estuve en el cielo
contemplando tremulo de pasión.
Cerrados tus parpados, yo viendo sobre ellos
la candides de un angel a punto de despertar.
lapso candente entre un sueño y el despertar de cada día
te lleve de la mano
andubimos maravillados recorriendo la mar de sentimientos
nos perdimos en la dulce sensación de entregarnos sin reservas
Fue una tarde humeda y gris
cuando probe la dicha de tus labios mojados
como un trueno estremecido de emoción
vi la fulgurante mirada
de tus ojos enamorados
comprendí el magico instante
me entregabas tu alma
te deba mi corazón.
Y aquella tarde magnifica
estuve en el cielo
contemplando tremulo de pasión.
Cerrados tus parpados, yo viendo sobre ellos
la candides de un angel a punto de despertar.