Colibrí Etéreo
Poeta recién llegado
-Corran todos, cae la lluvia!
Las gentes le huyen al agua, será que les quema?
Son agujas las que vienen del cielo?
Se quitan, se agitan,
La lluvia no tiene culpa de tocarlos.
Meses atrás
el sol ardía cada vez más,
y ahora el agua refresca la boca chamuscada de la tierra,
los árboles recobran su hálito y
sus hojas merman la sed acumulada,
pero los entes que vienen y van,
caminan con prisa, se esconden,
buscan cualquier teja,
para eludir al líquido sagrado!
Qué conforma a quien ignora lo esencial?
El arhuaco ama su sierra y la sufre en lo más hondo:
La nieve retrocede,
a los ríos se los bebe el calor!
Pero esto qué importa, envenenen lo que quieran,
Llévense el oro, pero que los dígitos sean cuantiosos!
Se abusa de la tierra como lo hace un pedófilo con su víctima,
Hasta se le descuartiza y se vende lo que yace
Incrustado en su carne milenaria,
Acaso ellos prostituirían a su propia madre
Y subastarían sus órganos?
Sino, por qué lo hacen con una madre como
Éste planeta que les da vida incondicional?
La conquista no logró someter a todos los nativos,
Algunos sobrevivientes tienen intacta su memoria ancestral,
absortos en su propia mente,
Oran día tras día porque todos los sintientes,
Recobren la conciencia cosmogónica,
Y se reconcilien tanto con sus iguales,
Como con la naturaleza que le acuna.
La ignorancia de qué somos,
Impide un sentimiento de unidad,
La ceguera provocada por la ira,
Es causa de asesinatos,
La insaciable avaricia es combustible
de una guerra interminable,
La verdadera pobreza la desata el odio,
La única riqueza es el espíritu.
El sol se desangraba sobre las nubes,
Un suave torrente carmesí
Se diluía a lo largo del horizonte,
Las gotas eran diamantes dorados
Que rebotaban sobre los árboles,
Los pájaros empapados
Llenaban al aire de sonidos,
La lluvia era un río distorsionado,
Un cuerpo de oro y agua reventado,
Que en miles de gotas se esparcía sobre la tarde,
en la boca chamuscada de la tierra que arde.
-Quinti Katari a.k.a Colibrí Etéreo
Las gentes le huyen al agua, será que les quema?
Son agujas las que vienen del cielo?
Se quitan, se agitan,
La lluvia no tiene culpa de tocarlos.
Meses atrás
el sol ardía cada vez más,
y ahora el agua refresca la boca chamuscada de la tierra,
los árboles recobran su hálito y
sus hojas merman la sed acumulada,
pero los entes que vienen y van,
caminan con prisa, se esconden,
buscan cualquier teja,
para eludir al líquido sagrado!
Qué conforma a quien ignora lo esencial?
El arhuaco ama su sierra y la sufre en lo más hondo:
La nieve retrocede,
a los ríos se los bebe el calor!
Pero esto qué importa, envenenen lo que quieran,
Llévense el oro, pero que los dígitos sean cuantiosos!
Se abusa de la tierra como lo hace un pedófilo con su víctima,
Hasta se le descuartiza y se vende lo que yace
Incrustado en su carne milenaria,
Acaso ellos prostituirían a su propia madre
Y subastarían sus órganos?
Sino, por qué lo hacen con una madre como
Éste planeta que les da vida incondicional?
La conquista no logró someter a todos los nativos,
Algunos sobrevivientes tienen intacta su memoria ancestral,
absortos en su propia mente,
Oran día tras día porque todos los sintientes,
Recobren la conciencia cosmogónica,
Y se reconcilien tanto con sus iguales,
Como con la naturaleza que le acuna.
La ignorancia de qué somos,
Impide un sentimiento de unidad,
La ceguera provocada por la ira,
Es causa de asesinatos,
La insaciable avaricia es combustible
de una guerra interminable,
La verdadera pobreza la desata el odio,
La única riqueza es el espíritu.
El sol se desangraba sobre las nubes,
Un suave torrente carmesí
Se diluía a lo largo del horizonte,
Las gotas eran diamantes dorados
Que rebotaban sobre los árboles,
Los pájaros empapados
Llenaban al aire de sonidos,
La lluvia era un río distorsionado,
Un cuerpo de oro y agua reventado,
Que en miles de gotas se esparcía sobre la tarde,
en la boca chamuscada de la tierra que arde.
-Quinti Katari a.k.a Colibrí Etéreo
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