En un día de lluvia
dicen que se ponen tristes los corazones,
solo con mirar por la ventana
se ve el ir y venir de las gentes,
con el frío nos convertimos
en fieles sirvientes de nuestras emociones,
nos arropamos para que no entre
en el interior de nuestros cuerpos
aquello que produce desazones.
Un día frío y un día de lluvia
cumplen perfectamente
con esa misión la suya
de hacernos por instantes
poetas que sirven a la tristeza
que por nuestro interior corre
dicen que se ponen tristes los corazones,
solo con mirar por la ventana
se ve el ir y venir de las gentes,
con el frío nos convertimos
en fieles sirvientes de nuestras emociones,
nos arropamos para que no entre
en el interior de nuestros cuerpos
aquello que produce desazones.
Un día frío y un día de lluvia
cumplen perfectamente
con esa misión la suya
de hacernos por instantes
poetas que sirven a la tristeza
que por nuestro interior corre