mikelo
Poeta adicto al portal
Clama vida, querida, en su pecho y en mi rostro.
Dame última gota, palpita, en la yema de su dedo.
Van abriéndose las nubes con el sonido del misterio.
Descánsame flor tu rocío, y el mío, en sus labios.
Mojadas, amándose las pisadas, de sombras y sueños.
Ahora guiños son de amores, al son de los girasoles.
Por las manos deslizan aguaceros de mil y un“te quiero”
En aquellas nubes, quedan centinelas, nuestros deseos.
Arroyos ya van surcando la fronda de tus cabellos.
Verte, en el sonido del repiqueteo de la lluvia.
¡Aparta paraguas!, que deseo contemplar su cielo.
Y empaparme de felicidad, atrapado en un solo beso.