Benjamín León
Poeta recién llegado
[center:7f2010f749]
Lo demás es el aire.
Lo demás es el agua.
Lo demás es tu cuerpo
anclado frente al mar,
desde una sola noche,
hiriéndose en la arena
como la ciencia alada
del pájaro profundo
que inhibe las raíces.
Lo demás es tu sed,
como un nido de lenguas
o una rosa quemante,
callada en la inocencia,
con su universo íntimo
y su razón de sal.
Lo demás es tu pecho,
tu claridad completa
pendiendo en la hermosura
como una flor de leche.
Lo demás es el mar
hallándose desnudo
en su torrente incierto
y su mezcla de amor
de pan y de madera.[/center:7f2010f749]
Lo demás es el aire.
Lo demás es el agua.
Lo demás es tu cuerpo
anclado frente al mar,
desde una sola noche,
hiriéndose en la arena
como la ciencia alada
del pájaro profundo
que inhibe las raíces.
Lo demás es tu sed,
como un nido de lenguas
o una rosa quemante,
callada en la inocencia,
con su universo íntimo
y su razón de sal.
Lo demás es tu pecho,
tu claridad completa
pendiendo en la hermosura
como una flor de leche.
Lo demás es el mar
hallándose desnudo
en su torrente incierto
y su mezcla de amor
de pan y de madera.[/center:7f2010f749]