PoetaChileno
Poeta recién llegado
Si yo te diera mis ojos
para buscar en la niebla,
el porqué la vida se quiebra
dejando tanto despojo.
Verías que la esperanza,
en medio del sufrimiento,
como el agua en el desierto,
es algo que siempre falta.
Verías como se ensalzan
los ídolos en la tierra.
Luciendo sus luces falsas,
presumiendo ser estrellas.
Verías como se pisa
la tersura de la hierba,
para llegar más de prisa
a vivir de las quimeras.
Si tu me dieras tus ojos,
yo entraría en la selva,
los saciaría del rostro
multicolor de la tierra.
De su alfombra milenaria
con suavidad de la seda.
Si tu me dieras tus ojos,
para ayudar a los míos,
vería el cauce del río
del llanto de la miseria.
De vivir la vida a medias
estando siempre de hinojos.
Vería como el anciano,
vacilante se desplaza
golpeando todas las casas
orando tu ayuda en vano.
Vería como aquel niño
de mirada suplicante,
debe huir del vigilante,
para poder descansar
tullido en algún portal,
con su estómago anhelante.
Sabría porqué hay madres
que pueden dormir tranquilas,
estando,a mil esquinas,
sin proferir ni un reproche,
su hijo sin su cariño,
ni el beso de buenas noches.
¡Qué cosas yo no vería''
Bajo la lluvia y el frío.
Si tu me dieras tus ojos
para ayudar....a los míos.
para buscar en la niebla,
el porqué la vida se quiebra
dejando tanto despojo.
Verías que la esperanza,
en medio del sufrimiento,
como el agua en el desierto,
es algo que siempre falta.
Verías como se ensalzan
los ídolos en la tierra.
Luciendo sus luces falsas,
presumiendo ser estrellas.
Verías como se pisa
la tersura de la hierba,
para llegar más de prisa
a vivir de las quimeras.
Si tu me dieras tus ojos,
yo entraría en la selva,
los saciaría del rostro
multicolor de la tierra.
De su alfombra milenaria
con suavidad de la seda.
Si tu me dieras tus ojos,
para ayudar a los míos,
vería el cauce del río
del llanto de la miseria.
De vivir la vida a medias
estando siempre de hinojos.
Vería como el anciano,
vacilante se desplaza
golpeando todas las casas
orando tu ayuda en vano.
Vería como aquel niño
de mirada suplicante,
debe huir del vigilante,
para poder descansar
tullido en algún portal,
con su estómago anhelante.
Sabría porqué hay madres
que pueden dormir tranquilas,
estando,a mil esquinas,
sin proferir ni un reproche,
su hijo sin su cariño,
ni el beso de buenas noches.
¡Qué cosas yo no vería''
Bajo la lluvia y el frío.
Si tu me dieras tus ojos
para ayudar....a los míos.

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