Antonio González
Poeta recién llegado
Toda la vida mirando.
Toda la vida buscando.
Y cuando al fin, extenuado,
das con lo deseado,
el deseo te abandona
y se transforma en anhelo
por conseguir de nuevo el reto
de encontrar esa cosa,
ese olor, ese elemento,
que te ha de hacer feliz
como no lo habías sido
hasta ese mismo momento.
Aunque, me da en la nariz,
que ese sentimiento
será otra vez perdido,
pues cada cosa que consigues
cierra en falso la mentira
en que vivimos la vida,
por ser mutables y escasas
las veces en las que dices
Esta es la definitiva.
Y aunque vivas fugaz alegría
al conseguir lo que persigues
no te das cuenta de que marras,
pues poniendo las cosas claras
ves que, en definitiva,
al quitar la parafernalia,
la única cosa importante,
lo que necesitaba y ya tenía,
lo que de verdad importa
y merece el esfuerzo, mi vida,
es compartir contigo la mía
más allá del mismo infinito.
Toda la vida buscando.
Y cuando al fin, extenuado,
das con lo deseado,
el deseo te abandona
y se transforma en anhelo
por conseguir de nuevo el reto
de encontrar esa cosa,
ese olor, ese elemento,
que te ha de hacer feliz
como no lo habías sido
hasta ese mismo momento.
Aunque, me da en la nariz,
que ese sentimiento
será otra vez perdido,
pues cada cosa que consigues
cierra en falso la mentira
en que vivimos la vida,
por ser mutables y escasas
las veces en las que dices
Esta es la definitiva.
Y aunque vivas fugaz alegría
al conseguir lo que persigues
no te das cuenta de que marras,
pues poniendo las cosas claras
ves que, en definitiva,
al quitar la parafernalia,
la única cosa importante,
lo que necesitaba y ya tenía,
lo que de verdad importa
y merece el esfuerzo, mi vida,
es compartir contigo la mía
más allá del mismo infinito.
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