Tropezar, tambalear, caer y recaer
levantarse sabiendo que pasará lo mismo dos pasos después.
No distinguir entre cobardía, valentía y temeridad,
no saber donde está el límite, si delante o detrás.
Dar cabezazos contra una pared una y otra vez
sabiendo que la que cederá será la cabeza y no la pared.
Recoger los pedazos del suelo para lanzarlos al viento,
desafiar a la gravedad y esperar ganarle de nuevo.
Nadar en arenas movedizas,
poner una y otra vez la otra mejilla.
Darle esperanza a la desesperación,
buscar un final feliz donde todo terminó.
No tener fuerzas para seguir y no poder parar,
tocar fondo y sentirse por encima del bien y del mal.
Jugar con fuego y no saber cuando deja de ser un juego,
romper lo roto al intentar recomponerlo.
Encontrar cura en lo mismo que lastima.
Se trata del amor,
lo que no tiene definición
y, a su vez, lo que define una vida.
levantarse sabiendo que pasará lo mismo dos pasos después.
No distinguir entre cobardía, valentía y temeridad,
no saber donde está el límite, si delante o detrás.
Dar cabezazos contra una pared una y otra vez
sabiendo que la que cederá será la cabeza y no la pared.
Recoger los pedazos del suelo para lanzarlos al viento,
desafiar a la gravedad y esperar ganarle de nuevo.
Nadar en arenas movedizas,
poner una y otra vez la otra mejilla.
Darle esperanza a la desesperación,
buscar un final feliz donde todo terminó.
No tener fuerzas para seguir y no poder parar,
tocar fondo y sentirse por encima del bien y del mal.
Jugar con fuego y no saber cuando deja de ser un juego,
romper lo roto al intentar recomponerlo.
Encontrar cura en lo mismo que lastima.
Se trata del amor,
lo que no tiene definición
y, a su vez, lo que define una vida.