Luis Á. Ruiz Peradejordi
Poeta que considera el portal su segunda casa
Vendré a verte,
en la sombra del rincón
donde no llega la luz de la ventana.
Te abrazaré en la brisa
que rodea tu cuerpo,
en las mañanas en que sales
caminando por la playa.
Llegaré a tus labios
cuando acerques el vaso,
para que apague tu sed el agua.
Mojaré tu cuerpo
en la lluvia de otoño,
en las tibias gotas
que salpiquen tu cuello.
Estaré en tus manos
cuando sujetes, interesada, un libro
y sentiré tus caricias
cuando suavemente
pases cada una de sus páginas.
Estaré lejos, pero deseo estar próximo.
Meter mis dedos y agitar,
como hace el viento con tu cabello.
Ser aire, que me aspires,
convertirme en tu aliento.
Ser palabra que pongas,
perdida en algún verso.
Colgarme de tu boca,
ser sonrisa, o gesto.
Lo que haría yo,
por tener tu beso.
en la sombra del rincón
donde no llega la luz de la ventana.
Te abrazaré en la brisa
que rodea tu cuerpo,
en las mañanas en que sales
caminando por la playa.
Llegaré a tus labios
cuando acerques el vaso,
para que apague tu sed el agua.
Mojaré tu cuerpo
en la lluvia de otoño,
en las tibias gotas
que salpiquen tu cuello.
Estaré en tus manos
cuando sujetes, interesada, un libro
y sentiré tus caricias
cuando suavemente
pases cada una de sus páginas.
Estaré lejos, pero deseo estar próximo.
Meter mis dedos y agitar,
como hace el viento con tu cabello.
Ser aire, que me aspires,
convertirme en tu aliento.
Ser palabra que pongas,
perdida en algún verso.
Colgarme de tu boca,
ser sonrisa, o gesto.
Lo que haría yo,
por tener tu beso.
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