pequeña anie
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mis ojos estando cansados
se posaron ilusos, sobre ti
pero cuando los tuyos me vieron
una oleada de fuego, acudió a mi.
Sin aliento, mis labios sedientos
te dieron de beber, dulce miel,
siendo espectro en el silencio
me convertí, la amante de hiel.
Con las piernas rendidas
viviendo de rodillas, esclava fiel
en tu espalda sanaron mis pies
y pude reconocer al amor cruel.
El corazón dolido, lloraba herido
y resignado quiso morir ,
fue contigo que hubo latido
y la vida, me llamó a vivir.
Eres el milagro que nunca pedí
pero que en sueños quise sentir,
eres el universo lleno de magia
y entre besos me hiciste rendir.
se posaron ilusos, sobre ti
pero cuando los tuyos me vieron
una oleada de fuego, acudió a mi.
Sin aliento, mis labios sedientos
te dieron de beber, dulce miel,
siendo espectro en el silencio
me convertí, la amante de hiel.
Con las piernas rendidas
viviendo de rodillas, esclava fiel
en tu espalda sanaron mis pies
y pude reconocer al amor cruel.
El corazón dolido, lloraba herido
y resignado quiso morir ,
fue contigo que hubo latido
y la vida, me llamó a vivir.
Eres el milagro que nunca pedí
pero que en sueños quise sentir,
eres el universo lleno de magia
y entre besos me hiciste rendir.