ricardinalgra
Poeta que considera el portal su segunda casa
Nada era realmente melancólico o tan triste
ni siquiera el ensayo de tu despedida...
Ni la lluvia, ni la noche,
ni la soledad que ya venía...
Tampoco la lágrima que asomó y no caía
Menos aún la verdad entronizada
presentada y constituída...
Ni la estrella caída y apagada
que al morir su luz perdía...
La desolación no dolía tanto,
¡qué va! no dolía nada.
Solamente era ese poema amargo
de mierda y para abajo mal
lo que me hundía...
ni siquiera el ensayo de tu despedida...
Ni la lluvia, ni la noche,
ni la soledad que ya venía...
Tampoco la lágrima que asomó y no caía
Menos aún la verdad entronizada
presentada y constituída...
Ni la estrella caída y apagada
que al morir su luz perdía...
La desolación no dolía tanto,
¡qué va! no dolía nada.
Solamente era ese poema amargo
de mierda y para abajo mal
lo que me hundía...