Lo peor de la soledad no es ella misma
pues no quiere hacerte daño,
sólo es una dama más
que consuela sus grandes penas,
acompáñandonos a nosotros;
Nosotros los que de tanto brillar
creímos que eramos la única luz del firmamento,
muy osados fuimos hasta que con vos topamos.
En ese instante nos olvidamos de nosotros mismos
ya que no importamos,
grandes, pequeños, fuertes o débiles
¡Qué mas da lo que seamos!
Lo único importante
es que al final te encontramos.
pues no quiere hacerte daño,
sólo es una dama más
que consuela sus grandes penas,
acompáñandonos a nosotros;
Nosotros los que de tanto brillar
creímos que eramos la única luz del firmamento,
muy osados fuimos hasta que con vos topamos.
En ese instante nos olvidamos de nosotros mismos
ya que no importamos,
grandes, pequeños, fuertes o débiles
¡Qué mas da lo que seamos!
Lo único importante
es que al final te encontramos.