chemita255
Poeta recién llegado
Y entonces me encontré,
en el laberinto de tus ojos,
la bifurcación de dos caminos,
cayéndome al arroyo,
escondiendo la cabeza debajo de tus cabellos,
ensimismado y aturdido,
al borde del precipicio,
¡Desperté!
y eras un mal sueño.
Repetiremos lluvia de estrellas,
lunas llenas,
atardeceres misteriosos,
vientos refrescantes a la cara,
y sentimientos contrapuestos,
para volver una y otra vez,
al sendero del amor infinito.
Triste agonía de amar,
cuando no se pudo,
reemplazar lo que no se tuvo.
©Chemita65. 6-08.
en el laberinto de tus ojos,
la bifurcación de dos caminos,
cayéndome al arroyo,
escondiendo la cabeza debajo de tus cabellos,
ensimismado y aturdido,
al borde del precipicio,
¡Desperté!
y eras un mal sueño.
Repetiremos lluvia de estrellas,
lunas llenas,
atardeceres misteriosos,
vientos refrescantes a la cara,
y sentimientos contrapuestos,
para volver una y otra vez,
al sendero del amor infinito.
Triste agonía de amar,
cuando no se pudo,
reemplazar lo que no se tuvo.
©Chemita65. 6-08.