ali almendares
Poeta recién llegado
Te pido que me dejes ver el cielo
Porque aquí de rodillas estoy ciego
No puedo ver el norte
No puedo ver el sur
Así mismo ni el este, ni el oeste
Son mis brazos que te aclaman
Y piden misericordia.
Escúchame en silencio,
No susurres más a mi oído
Abrázame con el viento,
No me dejes ser el mismo
Que mis pasos se vuelven más lentos.
Poco a poco puedes ver
Como lloran mis pupilas,
Como suda mi frente,
Como tiemblan mis manos,
Puedes sentir que estoy aquí.
Inmundo y perdido pensamiento
Se pregunta día con día:
¿Porque me has traído a este lugar?
Así como me ves estoy
Y así estoy, porque es así
Como tú me quieres ver
Pues son cadenas tus abrazos
Las cuales me cautivan,
Me mantienen petrificado a tus leyes,
Me defines en contra del tiempo
Son miradas que me derriban
Que reprimen lo que siento.
Heme aquí, una vez más
Así como una vez a solas,
En el silencio te acercaste
Pude sentir el murmullo de tus labios
En mi oído, diciendo:
no debes de saber, lo que no
Necesitas saber,
No debes preguntar lo que ya sabes.
Eres polvo ¿no lo entiendes?
Del polvo provienes y a él regresaras
Acaba con tanto cuestionario
Y comienza a sentir
Deja que tu sangre fluya
Y comienza a vivir
No preguntes ni a mí, ni a ti,
Porque no se te es permitido saber
Lo que nunca jamás nadie sabrá".
Porque aquí de rodillas estoy ciego
No puedo ver el norte
No puedo ver el sur
Así mismo ni el este, ni el oeste
Son mis brazos que te aclaman
Y piden misericordia.
Escúchame en silencio,
No susurres más a mi oído
Abrázame con el viento,
No me dejes ser el mismo
Que mis pasos se vuelven más lentos.
Poco a poco puedes ver
Como lloran mis pupilas,
Como suda mi frente,
Como tiemblan mis manos,
Puedes sentir que estoy aquí.
Inmundo y perdido pensamiento
Se pregunta día con día:
¿Porque me has traído a este lugar?
Así como me ves estoy
Y así estoy, porque es así
Como tú me quieres ver
Pues son cadenas tus abrazos
Las cuales me cautivan,
Me mantienen petrificado a tus leyes,
Me defines en contra del tiempo
Son miradas que me derriban
Que reprimen lo que siento.
Heme aquí, una vez más
Así como una vez a solas,
En el silencio te acercaste
Pude sentir el murmullo de tus labios
En mi oído, diciendo:
no debes de saber, lo que no
Necesitas saber,
No debes preguntar lo que ya sabes.
Eres polvo ¿no lo entiendes?
Del polvo provienes y a él regresaras
Acaba con tanto cuestionario
Y comienza a sentir
Deja que tu sangre fluya
Y comienza a vivir
No preguntes ni a mí, ni a ti,
Porque no se te es permitido saber
Lo que nunca jamás nadie sabrá".