pequeña anie
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tú siempre decías
que nunca te irías
de mi,
porque eso sería
en esta vida
resignarse a morir...
Yo, creyendo en tus promesas
marqué los sentimientos,
volví mi mundo imperfecto
con deseos equivocados,
para ser
tu mundo perfecto...
Quise ser playa
donde tu interior se lave,
quise desvanecer tus miedos
pero fueron muchas las huellas
que te alejaron de mis aguas...
Quise ser el sol
que iluminase
la oscuridad
que no quisiste soltar,
quise darte
más de lo que pude dar,
quise ser fuente
para la sed,
pero nunca me dejaste
saciar el sentir
que negro
terminó con los ruegos,
secando en el pecho
ese amor
que latía en mi...
Lo siento, quise pero no puedo
lo intenté
más de lo que debí,
por ti, mi caminar perdí...
fui capaz de arrancarme las alas,
de renunciar a los versos
y llegué a romper el espejo
para dejar de creer en mi...
Lo siento,
quise reprimir el agotamiento
y me negaba a gritar "basta"
y poner fin al tormento,
bajó del cielo
aquel ángel
que entre ruegos
vino a abrazarme,
limpió el llanto
y bajo sus alas
oí al corazón...
Me vestí de blanco
y cubierta de esperanza
volvió la luz al alma,
sintiendo calma
rompo los miedos
que cada día amenazan
a mis sueños...
Lo siento,
querer no es poder
te quise pero no pude
ser la que quisiste tener.
que nunca te irías
de mi,
porque eso sería
en esta vida
resignarse a morir...
Yo, creyendo en tus promesas
marqué los sentimientos,
volví mi mundo imperfecto
con deseos equivocados,
para ser
tu mundo perfecto...
Quise ser playa
donde tu interior se lave,
quise desvanecer tus miedos
pero fueron muchas las huellas
que te alejaron de mis aguas...
Quise ser el sol
que iluminase
la oscuridad
que no quisiste soltar,
quise darte
más de lo que pude dar,
quise ser fuente
para la sed,
pero nunca me dejaste
saciar el sentir
que negro
terminó con los ruegos,
secando en el pecho
ese amor
que latía en mi...
Lo siento, quise pero no puedo
lo intenté
más de lo que debí,
por ti, mi caminar perdí...
fui capaz de arrancarme las alas,
de renunciar a los versos
y llegué a romper el espejo
para dejar de creer en mi...
Lo siento,
quise reprimir el agotamiento
y me negaba a gritar "basta"
y poner fin al tormento,
bajó del cielo
aquel ángel
que entre ruegos
vino a abrazarme,
limpió el llanto
y bajo sus alas
oí al corazón...
Me vestí de blanco
y cubierta de esperanza
volvió la luz al alma,
sintiendo calma
rompo los miedos
que cada día amenazan
a mis sueños...
Lo siento,
querer no es poder
te quise pero no pude
ser la que quisiste tener.
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