Al mirar la espalda del tiempo
La rutina se rompió como el silencio
Mientras que una jovencita ponía el precio
De su sonrisa a un nuevo comienzo.
Una tarde, tranquila, informal
Una mirada alegre, normal
Para quien siempre se dedica a soñar
A observar, crear, inventar.
Ella, cargada de deseos
Que matan a los míos
Como si fueran tiempo y eco.
Eterna en mis ojos
Mis labios serán para ti
Tristes cerrojos.
La rutina se rompió como el silencio
Mientras que una jovencita ponía el precio
De su sonrisa a un nuevo comienzo.
Una tarde, tranquila, informal
Una mirada alegre, normal
Para quien siempre se dedica a soñar
A observar, crear, inventar.
Ella, cargada de deseos
Que matan a los míos
Como si fueran tiempo y eco.
Eterna en mis ojos
Mis labios serán para ti
Tristes cerrojos.