
Locura atemporal
que derrama la sangre misma,
de un apasionamiento carnal
entre el temblor y marisma.
Me quemó tu mirada
cuando a voces me decía todo...
ahora no me dice nada:
¡Todo es a tu modo!
Nos quemó el horario y agenda
mientras los negocios fueron creciendo...
Ahora debo hacer que mi corazón comprenda
que el amor, echo a un lado, fue disminuyendo.
Locura de encuentros
mientras no existían otros afectos,
todo por fuera, todos mis dentros
dedicados a tus danzares selectos.
Locura quemada
que dejó un tablado solitario.
me arrojó simplemente en la nada
evocando un revuelo y sagrario.
©®Todos los derechos reservados bajo el nombre de Jorge de Córdoba, Barak ben Asís, Cesarfco.cd[FONT="]∴
Nada esta escrito... aún.
Escucha Radio Mundo Poesía
Para relajarte en el relajo.