Rockberto Velasco
Poeta recién llegado
Se vuelcan sobre mí deseos incontenibles de tu presencia.
Guadalajara es una ciudad para enamorados.
¿Qué hago solo yo aquí?
Te respiro;
se percibe en el aire cierto aroma semejante a tus cabellos.
Extrañar a alguien es recordar
cómo el ambiente se siente más espeso cuando no está.
Si me quedo completamente callado
y trato de ignorar un poco el murmullo de la gente,
me encuentro con que entre el silencio,
se logra distinguir el sonido de tu respiración;
cerca, al oído,
que me hace cerrar los ojos un poco
y es justamente ahí cuando el ambiente se torna espeso,
difícil de digerir;
como una diminuta astilla en el cuerpo
que no duele pero molesta y molesta todo el tiempo,
a todas horas,
hasta en los pequeños rinconcitos del alma
y se enreda en el cabello
y ahí se queda;
hasta que llegue tu presencia asesina
y la mate esgrimiendo un beso
que vaya desapareciendo lento, lento,
para poder después volverlo a revivir.
Guadalajara es una ciudad para enamorados.
¿Qué hago solo yo aquí?
Te respiro;
se percibe en el aire cierto aroma semejante a tus cabellos.
Extrañar a alguien es recordar
cómo el ambiente se siente más espeso cuando no está.
Si me quedo completamente callado
y trato de ignorar un poco el murmullo de la gente,
me encuentro con que entre el silencio,
se logra distinguir el sonido de tu respiración;
cerca, al oído,
que me hace cerrar los ojos un poco
y es justamente ahí cuando el ambiente se torna espeso,
difícil de digerir;
como una diminuta astilla en el cuerpo
que no duele pero molesta y molesta todo el tiempo,
a todas horas,
hasta en los pequeños rinconcitos del alma
y se enreda en el cabello
y ahí se queda;
hasta que llegue tu presencia asesina
y la mate esgrimiendo un beso
que vaya desapareciendo lento, lento,
para poder después volverlo a revivir.