Arcangel
Poeta recién llegado
Cantar II
Fray Leandro quitose los ropones, pues tanto calor tenía, que le sudaban hasta los cojones,
y así estaba, en cueros dormitando, cuando llegó un caballero cabalgando.
Caballero:
Fray Leandro tapó con sus manos la verga, y soltó al caballero una monserga.
Fray Leandro:
Caballero:
Fray Leandro estaba loco de ilusión, pues el bulo tomaba emoción,
al hidalgo, de la dama del estofado, con un solo verso había engañado.
Preparo su garganta, y afino la voz de quien no canta,
para así ensordecer, al hidalgo hasta enloquecer.
Fray Leandro:
Cuando hube limpiado el plato,
pegué una patada al ga
Caballero:
Fray Leandro:
Fray Leandro siguió la mirada, y vio su ropa allí colgada,
un habito, unas sandalias y un braguero, para sujetar al péndulo dicharachero.
Viéndose el fraile en tal dilema, cogió el petate y huyo de la quema.
Mas el caballero iba montado, y nuestro Leandro fue apaleado.
Mas como una constante, para él la lección no fue importante,
recuperado del escarmiento, cogió su petate y siguió al viento,
hacia donde iba no tenía idea alguna, pero que se cuiden las damas de alta cuna.
Fray Leandro quitose los ropones, pues tanto calor tenía, que le sudaban hasta los cojones,
y así estaba, en cueros dormitando, cuando llegó un caballero cabalgando.
Caballero:
Decid humilde plebeyo,
busco un fraile ladino, que ayer tomo este camino,
de perfil mas bien canalla, pues quiso a mi dama quitarle la saya,
y luego comerse un faisán, fíjese como era de truhán.
busco un fraile ladino, que ayer tomo este camino,
de perfil mas bien canalla, pues quiso a mi dama quitarle la saya,
y luego comerse un faisán, fíjese como era de truhán.
Fray Leandro tapó con sus manos la verga, y soltó al caballero una monserga.
Fray Leandro:
Y dígame, ¿iba en pollino?, pues no hace mucho vi uno en el camino,
y a un hombre con tonsura, cantando a la mañana, cual trovador sin usura.
y a un hombre con tonsura, cantando a la mañana, cual trovador sin usura.
Caballero:
Encima de mearse en mi pino, ha robado un pollino,
sera bribón y pendenciero, si es peor que mi porquero
y que cantaba el miserable, montado cual condestable,
si (aunque no quiero) puede saberlo este caballero.
sera bribón y pendenciero, si es peor que mi porquero
y que cantaba el miserable, montado cual condestable,
si (aunque no quiero) puede saberlo este caballero.
Fray Leandro estaba loco de ilusión, pues el bulo tomaba emoción,
al hidalgo, de la dama del estofado, con un solo verso había engañado.
Preparo su garganta, y afino la voz de quien no canta,
para así ensordecer, al hidalgo hasta enloquecer.
Fray Leandro:
Ayer bella dama en Osma encontré,
y encima del catre, me la monte
y encima del catre, me la monte
Cuando hubo acabado el fregado,
baje a comer, rico faisán estofado
baje a comer, rico faisán estofado
Cuando hube limpiado el plato,
pegué una patada al ga
Caballero:
Basta por favor, no aguantan mis oídos tanto dolor,
no se si por su voz, o por el tema tan atroz,
mas seguro que el trovador, lo hizo mucho mejor.
(a fe mía, que si no llovería).
no se si por su voz, o por el tema tan atroz,
mas seguro que el trovador, lo hizo mucho mejor.
(a fe mía, que si no llovería).
Fray Leandro:
Pues si, acertó mi señor, por eso soy labriego y no trovador,
mas con estas hirsutas manos, aro los aquí presente campos,
Señor acaso no me escucháis, se puede saber a donde miráis.
mas con estas hirsutas manos, aro los aquí presente campos,
Señor acaso no me escucháis, se puede saber a donde miráis.
Fray Leandro siguió la mirada, y vio su ropa allí colgada,
un habito, unas sandalias y un braguero, para sujetar al péndulo dicharachero.
Viéndose el fraile en tal dilema, cogió el petate y huyo de la quema.
Mas el caballero iba montado, y nuestro Leandro fue apaleado.
Mas como una constante, para él la lección no fue importante,
recuperado del escarmiento, cogió su petate y siguió al viento,
hacia donde iba no tenía idea alguna, pero que se cuiden las damas de alta cuna.