Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ni de polvo, ni de estrellas, ni de sexo ni lujuria,
estamos hechos de amor,
dos bailarines sobre una cajita miniatura
que juntos se asemejan al sol.
Mi unicornio se hizo amigo de tu caballito de madera,
mi cuarto menguante puso un eclipse en tus mejillas,
hace dos segundos que tu recuerdo me recuerda
y dos segundos menos desde que rozaba tus rodillas.
Dos bailarines que no ocupan mirarse
dos figuritas que bailan mejor si están juntos,
la cuerda de mis dedos empieza a buscarte
y parece que no salimos del mundo.
La vida es más bonita desde que estás conmigo,
no tengo la clave para hacerte felíz,
pero si algún día la puedo descubrir
pido a Dios aún estar contigo.
Crear un jardín, no de rosas ni de jazmines,
un jardín de amores y de cicatrices,
amores que estudiaron en la escuela de tu pasión
y cicatrices que se sellaron porque estás en mi corazón.
Sé que eres el mejor amor que yo podía tener,
el amor más bonito que yo me merecía
y perdona si no estoy a la altura de tu querer
o si alguna vez mis besos no te hicieron compañía.
Dos bailarines que bailan con la puerta abierta
y que no se mueven de su lugar,
mis manos en tu cintura y tu vista en mi silueta,
tus brazos de cometa y mis ojos de huracán.
estamos hechos de amor,
dos bailarines sobre una cajita miniatura
que juntos se asemejan al sol.
Mi unicornio se hizo amigo de tu caballito de madera,
mi cuarto menguante puso un eclipse en tus mejillas,
hace dos segundos que tu recuerdo me recuerda
y dos segundos menos desde que rozaba tus rodillas.
Dos bailarines que no ocupan mirarse
dos figuritas que bailan mejor si están juntos,
la cuerda de mis dedos empieza a buscarte
y parece que no salimos del mundo.
La vida es más bonita desde que estás conmigo,
no tengo la clave para hacerte felíz,
pero si algún día la puedo descubrir
pido a Dios aún estar contigo.
Crear un jardín, no de rosas ni de jazmines,
un jardín de amores y de cicatrices,
amores que estudiaron en la escuela de tu pasión
y cicatrices que se sellaron porque estás en mi corazón.
Sé que eres el mejor amor que yo podía tener,
el amor más bonito que yo me merecía
y perdona si no estoy a la altura de tu querer
o si alguna vez mis besos no te hicieron compañía.
Dos bailarines que bailan con la puerta abierta
y que no se mueven de su lugar,
mis manos en tu cintura y tu vista en mi silueta,
tus brazos de cometa y mis ojos de huracán.