Melquiades San Juan
Poeta veterano en MP
¿Quién sabe de mí?
¿Quién me ha visto por las calles perdidas
de la ciudad ausente de miradas?
Me he extraviado
en las mil mascaradas
con que la vida oculta
los reproches al tiempo.
Quién me ha visto
en sus espejos grises,
con la cara desnuda
y el pecho lleno de frases practicadas
copiadas de algún libro presuntuoso
que en lenguaje festivo
nunca nos dice nada.
Me he extraviado
en ese mar sin olas
donde tantos "hubiera"
derraman sus espumas
sobre rostros marcados
por un alma tan sola
y amores inventados.
Me busco
en los labios risueños,
en el beso amoroso
que colma la delicia
-entre suspiros-
de algún enamorado.
Por las ventanas veo
entre el atardecer de un día lluvioso
la imagen del olvido
y el sueño inconquistado.
La bruja de mis sueños
me quiere decir algo,
<siente piedad de mí>
me ha dedicado un nombre
me adjunta algún pasado.
Miel amarga seduce mis sabores
y mis pasos sombríos
llevan la triste danza
de una fiesta aburrida.
Me busco...
¿Quién sabe algo de mí?
Ventana de mi espejo
bébete los reflejos que espolvorea mi vida.
Que el mirar de los ciegos
fije sobre mis sendas sus pupilas,
y la voz que me llama
termine sus empeños
entre el humo procaz
de las cautas cantinas.
¿Quién me ha visto por las calles perdidas
de la ciudad ausente de miradas?
Me he extraviado
en las mil mascaradas
con que la vida oculta
los reproches al tiempo.
Quién me ha visto
en sus espejos grises,
con la cara desnuda
y el pecho lleno de frases practicadas
copiadas de algún libro presuntuoso
que en lenguaje festivo
nunca nos dice nada.
Me he extraviado
en ese mar sin olas
donde tantos "hubiera"
derraman sus espumas
sobre rostros marcados
por un alma tan sola
y amores inventados.
Me busco
en los labios risueños,
en el beso amoroso
que colma la delicia
-entre suspiros-
de algún enamorado.
Por las ventanas veo
entre el atardecer de un día lluvioso
la imagen del olvido
y el sueño inconquistado.
La bruja de mis sueños
me quiere decir algo,
<siente piedad de mí>
me ha dedicado un nombre
me adjunta algún pasado.
Miel amarga seduce mis sabores
y mis pasos sombríos
llevan la triste danza
de una fiesta aburrida.
Me busco...
¿Quién sabe algo de mí?
Ventana de mi espejo
bébete los reflejos que espolvorea mi vida.
Que el mirar de los ciegos
fije sobre mis sendas sus pupilas,
y la voz que me llama
termine sus empeños
entre el humo procaz
de las cautas cantinas.