rehab
Poeta recién llegado
Los espíritus de nuestros antepasados
bajo la piel de un cadáver:
Las sombras imaginaron a los hombres,
los hizo sensible, los hizo la arena del llanto.
El roble, producto cósmico,
caducó su rígida imagen,
tomó movilidad en las raíces,
comenzaba a vivir y a creer
que el era el aire que respiraba
cuando el viento se rompía
entre sus hojas;
ahí se hizo la tinieblas, ahí.
Póstumo al dolor,
debajo de la epidermis medrosa,
la noche extinguió el día;
y la noche se hizo sombra
y el hombre se hizo sueño
y el árbol, simplemente... murió.
Nota:
Esto es según la creencia Celda y otras tribus de sudamerica, en las cuales creían que los árboles se hallaban los espíritus de sus antepasados. (catarsis)
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