AntonioSampedro
Poeta recién llegado
¿Los juegos del amor?
No era bueno quererla, ha está linda pasajera,
Que por los caminos caminaba en busca de la virgen
Rociera, era bonita y hermosa y bondadosa,
Esta linda pasajera,
Le acompañaba una tibia niebla,
Con su caminar, a paso lento camino del roció,
Los ojos los tenia fríos, cómo la tibia niebla que le acompañaba,
Era bueno quererla, con su voz adormecía,
Aquellas lagunas lejanas, y los pájaros dormían,
Al escuchar esa dulce melodía,
De esta bonita y dulce pasajera,
Y yo que por el camino pasaba, ha esta buena moza,
Con voz dulce y bondadosa, le preguntaba dónde vas,
Vella rosa, soy una pasajera qué vengó de tierras lejanas,
Que una voz dentro de mi corazón, me dice qué en la puerta.
De la ermita del roció, encontrare a mi amor eterno,
Era escarcha ligera de marzo en la primavera,
Era rosa bonita, dejando pétalos por el camino caído,
Ella con manos frágiles, rompió en pedazos su corazón,
Corazón de esta bella pasajera, era tarde el camino eterno,
Iba cayendo la noche, suspiros y lágrimas salían, de esta linda pasajera,
Cansada y dolorida, esta buena moza cayó al suelo rendida,
La luna que la observó, le mando un rayo de luz, y la bella pasajera se despertó,
Y por fin llego a la puerta de la ermita de la virgen rociera,
Y por fin se cumplió los deseos de esta linda pasajera,
No era bueno quererla, ha está linda pasajera,
Que por los caminos caminaba en busca de la virgen
Rociera, era bonita y hermosa y bondadosa,
Esta linda pasajera,
Le acompañaba una tibia niebla,
Con su caminar, a paso lento camino del roció,
Los ojos los tenia fríos, cómo la tibia niebla que le acompañaba,
Era bueno quererla, con su voz adormecía,
Aquellas lagunas lejanas, y los pájaros dormían,
Al escuchar esa dulce melodía,
De esta bonita y dulce pasajera,
Y yo que por el camino pasaba, ha esta buena moza,
Con voz dulce y bondadosa, le preguntaba dónde vas,
Vella rosa, soy una pasajera qué vengó de tierras lejanas,
Que una voz dentro de mi corazón, me dice qué en la puerta.
De la ermita del roció, encontrare a mi amor eterno,
Era escarcha ligera de marzo en la primavera,
Era rosa bonita, dejando pétalos por el camino caído,
Ella con manos frágiles, rompió en pedazos su corazón,
Corazón de esta bella pasajera, era tarde el camino eterno,
Iba cayendo la noche, suspiros y lágrimas salían, de esta linda pasajera,
Cansada y dolorida, esta buena moza cayó al suelo rendida,
La luna que la observó, le mando un rayo de luz, y la bella pasajera se despertó,
Y por fin llego a la puerta de la ermita de la virgen rociera,
Y por fin se cumplió los deseos de esta linda pasajera,