Quiero a la sombra de un ala,
Contar este cuento en flor:
La niña de Guatemala
La que se murió de amor (José Martí)
***************
Pobre niña enamorada,
Pensando en él vivía,
Él mientras tanto, obtuvo consuelo en otros brazos;
¡Pobre niña! Se ahogó en melancolía.
Los lirios lloraron, también los girasoles,
Eran sus ojos un océano de lágrimas,
Era su corazón un cristal hecho pedazos;
Es ahora su tumba tan solo un recuerdo,
De cómo ella anheló estar entre sus brazos.
El amor que sentía la llevó al sepulcro
A la luz del día lloraba y por la noche no dormía,
Lloraba… solo lloraba,
Y rogaba que su amado regresara
Y eternamente la amara, hasta el fin de sus días.
Ella al verlo casado,
Sintió que su alma escapaba,
Era un dolor tan grande
Que murió por el que tanto amaba.
El amor es arma de dos filos,
Es esperanza, es dolor
¡Pobre niña caíste en su trampa!
Es frío… es calor.
Fue tu beso candente,
Tu beso… ese de despedida,
El calor de tus labios él no olvida,
Pero te ha robado la vida.
Niña de la eterna primavera,
Hoy descansas con las flores,
Él se ha quedado triste lo sé,
Pero te has librado de sus amores.
Niña, niña de un país hermoso,
Deja a tu alma lejos… volar,
Hoy es el día, en que te veremos en el cielo,
Hoy es el día, en que él te va llorar…
…Silenciosamente al anochecer,
Soy el espíritu, dueño del dolor,
Y por mis dominios siempre puedo ver
A aquella inocente niña, que murió de amor.
(Nota: Este escrito fue inspirado por el poema "La niña de Guatemala" de José Martí.
Contar este cuento en flor:
La niña de Guatemala
La que se murió de amor (José Martí)
***************
Pobre niña enamorada,
Pensando en él vivía,
Él mientras tanto, obtuvo consuelo en otros brazos;
¡Pobre niña! Se ahogó en melancolía.
Los lirios lloraron, también los girasoles,
Eran sus ojos un océano de lágrimas,
Era su corazón un cristal hecho pedazos;
Es ahora su tumba tan solo un recuerdo,
De cómo ella anheló estar entre sus brazos.
El amor que sentía la llevó al sepulcro
A la luz del día lloraba y por la noche no dormía,
Lloraba… solo lloraba,
Y rogaba que su amado regresara
Y eternamente la amara, hasta el fin de sus días.
Ella al verlo casado,
Sintió que su alma escapaba,
Era un dolor tan grande
Que murió por el que tanto amaba.
El amor es arma de dos filos,
Es esperanza, es dolor
¡Pobre niña caíste en su trampa!
Es frío… es calor.
Fue tu beso candente,
Tu beso… ese de despedida,
El calor de tus labios él no olvida,
Pero te ha robado la vida.
Niña de la eterna primavera,
Hoy descansas con las flores,
Él se ha quedado triste lo sé,
Pero te has librado de sus amores.
Niña, niña de un país hermoso,
Deja a tu alma lejos… volar,
Hoy es el día, en que te veremos en el cielo,
Hoy es el día, en que él te va llorar…
…Silenciosamente al anochecer,
Soy el espíritu, dueño del dolor,
Y por mis dominios siempre puedo ver
A aquella inocente niña, que murió de amor.
(Nota: Este escrito fue inspirado por el poema "La niña de Guatemala" de José Martí.