Creo contra toda duda
nunca me acostumbraré
a los no-saludos
a las no-miradas
a los no-encuentros
siniestros
desacreditados en mi creer.
Ya no creo en el mañana.
Mañana cantaré a las luces simples
obnubilado el sonar constante
las campanas no siempre tañen
no negativo es el silencio,
ausencia de sonidos, a callar, a callar
los no-saludos en no-reuniones
¡ríndete!
Las dobles negaciones no traen la verdad.
Las no-palabras
quiero pronunciarlas
gritándole en la cara al silencio
a todo pulmón apagado
el grito contenido ¡desbordad!
ahogado antes de salir
la angustia del no-hablar.
Nunca me acostumbraré
a tus no-saludos
aunque sean olvidados
retirados, desgastados
en el horizonte no veo cambio.
Francamente
peor ser no-mirado que ignorado
lo segundo es desconocimiento
lo primero demuestra desprecio.
nunca me acostumbraré
a los no-saludos
a las no-miradas
a los no-encuentros
siniestros
desacreditados en mi creer.
Ya no creo en el mañana.
Mañana cantaré a las luces simples
obnubilado el sonar constante
las campanas no siempre tañen
no negativo es el silencio,
ausencia de sonidos, a callar, a callar
los no-saludos en no-reuniones
¡ríndete!
Las dobles negaciones no traen la verdad.
Las no-palabras
quiero pronunciarlas
gritándole en la cara al silencio
a todo pulmón apagado
el grito contenido ¡desbordad!
ahogado antes de salir
la angustia del no-hablar.
Nunca me acostumbraré
a tus no-saludos
aunque sean olvidados
retirados, desgastados
en el horizonte no veo cambio.
Francamente
peor ser no-mirado que ignorado
lo segundo es desconocimiento
lo primero demuestra desprecio.