Gisella
Poeta recién llegado
Los ojos tristes de Venecia
Marrones vestidos de ausencia
con listones de gardenia
me embriague de tus labios
tu miel en mi piel me dejo soñar
Son la cinco de la tarde en su cansancio
se aleja de su brisa desea morir solo
en su espalda lleva las huellas del tiempo
tres cuarto de agua y poca arena
Colores matices en cada rincón de luz
se complica la razón con el látigo de cupido
deficiencia de madrugadas
gotas de limón en su herida
La canoa sin remos en la deriva
una roca es abrasada por Morfeo
en esta fría mesa de papel
observo por mi ventana una flor
Ha llegado la lluvia una vez más
la tarde se oculta y muere el sol
lo cobija la noche en sus brazos
llenando la madrugadas de nuevos sueños
Se fue un día... con mi ilusión
caminaba por Venecia sola sin el
me detuve a llorar frente a un rosal
Gisella
Marrones vestidos de ausencia
con listones de gardenia
me embriague de tus labios
tu miel en mi piel me dejo soñar
Son la cinco de la tarde en su cansancio
se aleja de su brisa desea morir solo
en su espalda lleva las huellas del tiempo
tres cuarto de agua y poca arena
Colores matices en cada rincón de luz
se complica la razón con el látigo de cupido
deficiencia de madrugadas
gotas de limón en su herida
La canoa sin remos en la deriva
una roca es abrasada por Morfeo
en esta fría mesa de papel
observo por mi ventana una flor
Ha llegado la lluvia una vez más
la tarde se oculta y muere el sol
lo cobija la noche en sus brazos
llenando la madrugadas de nuevos sueños
Se fue un día... con mi ilusión
caminaba por Venecia sola sin el
me detuve a llorar frente a un rosal
Gisella