sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Los poemas volarán cuando surjan los violines,
las palabras que se enredan en un verso y un beso más,
cantando los ruiseñores de ver su vida al mirar,
que pronto van tocando en una rima de verdad.
Así se hace el poema,
mira niña que es el mar,
que vuelvo con ojos claros
y beso tu libertad.
Eres tan dulce en verso,
como tus ojos de tu cantar,
que veo a mis ojos tristes
y tú te bebes en mí mirar
de verte
te quiero niña
de amor a mi libertad,
esa que tú llamas brillo
del cielo sin soledad.