Capasa
Poeta que considera el portal su segunda casa
LOS PROFETAS PISTOLEROS
Aquí está, el hombre guerrero
sin piedad y sin conciencia
prepotente, intransigente
tan absurdo, necio y fiero.
Que creyéndose hacedor
se convierten en acero.
Fiera que agita el horror
en lo alto de su alero.
Sus códigos, Don Dinero
Destructor y carnicero
dictador sin escrúpulos
El profeta pistolero.
¡Oh! mundo que sus locuras.
Serán nuestros desespero.
¿Quien podrá poner barreras
a estos buitres carroñeros?
Aquí está, el hombre guerrero
sin piedad y sin conciencia
prepotente, intransigente
tan absurdo, necio y fiero.
Que creyéndose hacedor
se convierten en acero.
Fiera que agita el horror
en lo alto de su alero.
Sus códigos, Don Dinero
Destructor y carnicero
dictador sin escrúpulos
El profeta pistolero.
¡Oh! mundo que sus locuras.
Serán nuestros desespero.
¿Quien podrá poner barreras
a estos buitres carroñeros?
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