benignorod
Poeta que considera el portal su segunda casa
Entre la noche furtiva
se escapa el corazón,
busca el amor
en la esperanza de la vida.
El fluido de la sangre hace cola,
inmensas colas… y alguien llora de pena,
al no poder encontrar
el alimento de su alma.
Cuando levanto los brazos al infinito
penetran los rayos de sol en mis manos,
me siento libre,
y el cielo es el límite…
No es igual estar despierto
y soñar las metas,
viendo la realidad
sumada a la esperanza;
que estar dormido y entre sueños
divagar en una pesadilla
y al despertar, volverla a tener.
En las artes se sueña la vida
silente navegan entre sueños,
buscando cambiar la realidad
y darle otro significado…
Alcanzar el arco iris
penetrando tempestades... y soñar y soñar
que en la distancia florece la empatía,
se unen las voces del arte,
y el corazón palpita de emoción.
¿Dónde está la esencia del vivir?
Acaso no es descubrir los sueños
cuando nos miramos en el espejo,
en ese espejo del tiempo
que siempre mira a la luna,
como lectura de la vida.
La magia de la palabra
nos envuelve en el infinito,
un ser integral… universo indivisible.
La meta es la esperanza en la cima
refugiada en los sueños de la vida,
y cuando decido vivir en armonía
fluye un manantial de inspiración,
brotan las partituras,
suena la música interior,
se oye el mensaje mudo de la pintura,
el lenguaje corporal del teatro,
y vibra la poesía en libertad…
Somos el corazón de los pueblos
viviendo en sus taquicardias.
El corazón palpita,
se acelera y se emociona,
parece que oye,
siente y habla en silencio.
El corazón se agita,
ríe y llora;
se obstruyen las arterias,
se nubla el pensamiento
y colapsa por un instante el corazón,
brota una lágrima de sangre
batalla entre las sombras…
Emerge con el amor la vida
al descubrir en el subconsciente
lo que aún queda de su belleza.
se escapa el corazón,
busca el amor
en la esperanza de la vida.
El fluido de la sangre hace cola,
inmensas colas… y alguien llora de pena,
al no poder encontrar
el alimento de su alma.
Cuando levanto los brazos al infinito
penetran los rayos de sol en mis manos,
me siento libre,
y el cielo es el límite…
No es igual estar despierto
y soñar las metas,
viendo la realidad
sumada a la esperanza;
que estar dormido y entre sueños
divagar en una pesadilla
y al despertar, volverla a tener.
En las artes se sueña la vida
silente navegan entre sueños,
buscando cambiar la realidad
y darle otro significado…
Alcanzar el arco iris
penetrando tempestades... y soñar y soñar
que en la distancia florece la empatía,
se unen las voces del arte,
y el corazón palpita de emoción.
¿Dónde está la esencia del vivir?
Acaso no es descubrir los sueños
cuando nos miramos en el espejo,
en ese espejo del tiempo
que siempre mira a la luna,
como lectura de la vida.
La magia de la palabra
nos envuelve en el infinito,
un ser integral… universo indivisible.
La meta es la esperanza en la cima
refugiada en los sueños de la vida,
y cuando decido vivir en armonía
fluye un manantial de inspiración,
brotan las partituras,
suena la música interior,
se oye el mensaje mudo de la pintura,
el lenguaje corporal del teatro,
y vibra la poesía en libertad…
Somos el corazón de los pueblos
viviendo en sus taquicardias.
El corazón palpita,
se acelera y se emociona,
parece que oye,
siente y habla en silencio.
El corazón se agita,
ríe y llora;
se obstruyen las arterias,
se nubla el pensamiento
y colapsa por un instante el corazón,
brota una lágrima de sangre
batalla entre las sombras…
Emerge con el amor la vida
al descubrir en el subconsciente
lo que aún queda de su belleza.