Marco Antonio
Poeta recién llegado
En la distancia luceros han brillado,
cual dulce tu aroma y amargo tu llanto,
dibujados en oro de tu manto
Ángeles divinos en sueño alado.
Tanto mi sol tu fuerte luz sostiene,
que si de mi te separan por fuerza,
como vida del día sin noche fuera,
caerían mis párpados que tu retienes.
Miradas furtivas que el aire tiene,
ahondan en mi alma cuan tuviera
luz traspasa cristal que no retiene,
intentan que nuestra unión muera,
como olas de mar que orilla serene,
que ni la sed de la arena secar pueda
cual dulce tu aroma y amargo tu llanto,
dibujados en oro de tu manto
Ángeles divinos en sueño alado.
Tanto mi sol tu fuerte luz sostiene,
que si de mi te separan por fuerza,
como vida del día sin noche fuera,
caerían mis párpados que tu retienes.
Miradas furtivas que el aire tiene,
ahondan en mi alma cuan tuviera
luz traspasa cristal que no retiene,
intentan que nuestra unión muera,
como olas de mar que orilla serene,
que ni la sed de la arena secar pueda