carlos rodriguez
Poeta recién llegado
Los años no pasan en balde, mi querida Lucrecia
Tarde o temprano, todo pierde su anhelada esencia
Pero tras esta y otras largas y melancólicas ausencias
contemplé como no presentabais ninguna de esas horribles carencias
Sigues siendo dama desprovista de razón pero desprendida con el prójimo
¡Albricias, me he dado cuenta en estos, mis últimos años de vida,
que sigues siendo aquella persona de la cual yo un buen día me enamoraría,
y con la cual, desde entonces, mi camino compartiría!
Tarde o temprano, todo pierde su anhelada esencia
Pero tras esta y otras largas y melancólicas ausencias
contemplé como no presentabais ninguna de esas horribles carencias
Sigues siendo dama desprovista de razón pero desprendida con el prójimo
¡Albricias, me he dado cuenta en estos, mis últimos años de vida,
que sigues siendo aquella persona de la cual yo un buen día me enamoraría,
y con la cual, desde entonces, mi camino compartiría!