scarlata
Poeta veterano en el portal.
Ya no soy virgen y ni siquiera respiro
cuando hablamos de cuerpos
desnudos sobre el roce de la lluvia.
Ya no tengo dedos en la manos
para contar la humedad de las tardes
y fingir que el mundo sigue su ruta.
Ya no respiro.
Ya no tengo días para nombrarte.
Se apagan las horas sobre tu vientre
como un fantasma que roba el sueño de los niños
para llevarlos lejos
y fingir que en ese lugar no existe la muerte.
Ya no te tengo
si no es sobre el margen de la inocencia
que se inflama en el sudor de los cuerpos
cuando se aman a solas.
Con ese amor lento que no va a ningún lugar
por miedo a descubrir tu rostro.
cuando hablamos de cuerpos
desnudos sobre el roce de la lluvia.
Ya no tengo dedos en la manos
para contar la humedad de las tardes
y fingir que el mundo sigue su ruta.
Ya no respiro.
Ya no tengo días para nombrarte.
Se apagan las horas sobre tu vientre
como un fantasma que roba el sueño de los niños
para llevarlos lejos
y fingir que en ese lugar no existe la muerte.
Ya no te tengo
si no es sobre el margen de la inocencia
que se inflama en el sudor de los cuerpos
cuando se aman a solas.
Con ese amor lento que no va a ningún lugar
por miedo a descubrir tu rostro.