Oscar-Pineda
Poeta asiduo al portal
No es pecado escribir
cuando el poeta se inspira
porque él también suspira
con su manera de vivir
ni se lo puede prohibir
una hermosa morena
consciente que es ajena
llega como alborada
dándome una mirada
en tiempo de nochebuena.
Eres una mensajera
que llegas en la mañana
y sobre un jardín desgranas
el rocío de primavera
se despierta la palmera
sedienta de alegría
porque sus hojas sentían
la fragancia de una rosa
de una mujer hecha diosa
que hace tiempo no veía.
Cuando nace un capullo
se alegran todas las ramas
ellas sienten una llama
que brota del rostro tuyo
también oyen un murmullo
que se confunde con la brisa
es el eco de tu risa
sobre la selva dormida
que va dejando erigida
la gracia que tiene Luisa.
cuando el poeta se inspira
porque él también suspira
con su manera de vivir
ni se lo puede prohibir
una hermosa morena
consciente que es ajena
llega como alborada
dándome una mirada
en tiempo de nochebuena.
Eres una mensajera
que llegas en la mañana
y sobre un jardín desgranas
el rocío de primavera
se despierta la palmera
sedienta de alegría
porque sus hojas sentían
la fragancia de una rosa
de una mujer hecha diosa
que hace tiempo no veía.
Cuando nace un capullo
se alegran todas las ramas
ellas sienten una llama
que brota del rostro tuyo
también oyen un murmullo
que se confunde con la brisa
es el eco de tu risa
sobre la selva dormida
que va dejando erigida
la gracia que tiene Luisa.