Susana Lorente
Poeta recién llegado
La noche corre, tras tu ignota presencia,
que se desvanece en la agitación del átomo por el alba.
El hábito cubierto de un tiempo que existe
en los labios abiertos de la paradoja.
Y ese agua encadenada al hielo, esclavitud
de la pretensión del viento que sin lograr repetir,
repite como el corazón anhela latir, su soplo.
Hoy, me sabe a poco el amor,
los días por compartir son treguas de la cultura,
y sin embargo, nunca dejas de estar ahí.
Susana Lorente
que se desvanece en la agitación del átomo por el alba.
El hábito cubierto de un tiempo que existe
en los labios abiertos de la paradoja.
Y ese agua encadenada al hielo, esclavitud
de la pretensión del viento que sin lograr repetir,
repite como el corazón anhela latir, su soplo.
Hoy, me sabe a poco el amor,
los días por compartir son treguas de la cultura,
y sin embargo, nunca dejas de estar ahí.
Susana Lorente
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