Yo Aurelio
Poeta recién llegado
A veces amor sé que no escuchas,
te pones a viajar tú sabes donde
y el trueno de mi voz es tu transporte,
te quedas quieta, te quedas muda, te quedas toda
como una ciudad vacía
y desde mi un ángel te pretende
casta, húmeda,
victoriosa en tu gruta,
sobreviviente a mis dedos que te aguardan y te hurgan.
A veces amor no queda más que regalarte algunos instantes,
ver como tu pecho ilumina mis manos
hasta hacerte una caricia,
beber de ti desde el comienzo de tu saliva
y acercarme lento y furtivo
como prefieres que vaya para empezar la sed.
Es tan clandestino todo esto
que temo tengas que usar un antifaz por la mañana
y evaporarte como mi saliva en tu deseo;
quisiera verte como un globo que se llena de mis besos
y asciende, asciende hasta explotar como una nube.
Mojame.
A veces amor
nos gana esta ausencia momentánea que vivo entre tus brazos,
entonces acudo a la poza entre tus piernas
y comienzo el viaje de regreso,
tú me miras ebria
y dejas en mi mal tiempo tu buena cara,
me llenas de silencio, me crees, me creces,
me carcomes,
yo empiezo a comer el mundo desde tu pezón izquierdo.
te pones a viajar tú sabes donde
y el trueno de mi voz es tu transporte,
te quedas quieta, te quedas muda, te quedas toda
como una ciudad vacía
y desde mi un ángel te pretende
casta, húmeda,
victoriosa en tu gruta,
sobreviviente a mis dedos que te aguardan y te hurgan.
A veces amor no queda más que regalarte algunos instantes,
ver como tu pecho ilumina mis manos
hasta hacerte una caricia,
beber de ti desde el comienzo de tu saliva
y acercarme lento y furtivo
como prefieres que vaya para empezar la sed.
Es tan clandestino todo esto
que temo tengas que usar un antifaz por la mañana
y evaporarte como mi saliva en tu deseo;
quisiera verte como un globo que se llena de mis besos
y asciende, asciende hasta explotar como una nube.
Mojame.
A veces amor
nos gana esta ausencia momentánea que vivo entre tus brazos,
entonces acudo a la poza entre tus piernas
y comienzo el viaje de regreso,
tú me miras ebria
y dejas en mi mal tiempo tu buena cara,
me llenas de silencio, me crees, me creces,
me carcomes,
yo empiezo a comer el mundo desde tu pezón izquierdo.