No se si esta poesía
te llegaría y te gustaría,
la he escrito del tirón,
con sangre del corazón.
Mi alas de carne sarnosa
que le tienen miedo a la nada,
se vuelven de mariposas
cuando acaricias mi espalda.
Y volveré a tirar los dados,
la de veces que te tengo que besar
eres la reina de mis manos,
acaríciame y seré tu animal.
Hay veces que te veo alterada,
mirando la nada
hablando con las hadas,
se me encojen las entrañas,
acaricio tu mirada,
y me quedo con las ganas
de que mis labios amaras.
Y sonrío,
de pensar en ti, sonrío
y solo tú lo sabrás,
si me preguntan por qué río
que me demuestren que es verdad,
que desde que estoy contigo
ya no vivo en soledad,
quiero estar siempre con tu brío,
alegras mi alma amargada,
le das dirección y luz a mis alas,
eres la musa de mis palabras,
ya sabes, la dueña de mi alma,
amor, me muero de ganas
de otro abrazo de tus brazos,
como los que anoche dabas,
llevarte de la mano como un lazo,
y besar siempre tu mejilla
que sepas que eso me da la vida.
Adoro el olor de tu piel de azucena,
musa de mi alma y reina de mis alas,
tus labios son mi única cena,
eres la Luna que yo me soñaba.
te llegaría y te gustaría,
la he escrito del tirón,
con sangre del corazón.
Mi alas de carne sarnosa
que le tienen miedo a la nada,
se vuelven de mariposas
cuando acaricias mi espalda.
Y volveré a tirar los dados,
la de veces que te tengo que besar
eres la reina de mis manos,
acaríciame y seré tu animal.
Hay veces que te veo alterada,
mirando la nada
hablando con las hadas,
se me encojen las entrañas,
acaricio tu mirada,
y me quedo con las ganas
de que mis labios amaras.
Y sonrío,
de pensar en ti, sonrío
y solo tú lo sabrás,
si me preguntan por qué río
que me demuestren que es verdad,
que desde que estoy contigo
ya no vivo en soledad,
quiero estar siempre con tu brío,
alegras mi alma amargada,
le das dirección y luz a mis alas,
eres la musa de mis palabras,
ya sabes, la dueña de mi alma,
amor, me muero de ganas
de otro abrazo de tus brazos,
como los que anoche dabas,
llevarte de la mano como un lazo,
y besar siempre tu mejilla
que sepas que eso me da la vida.
Adoro el olor de tu piel de azucena,
musa de mi alma y reina de mis alas,
tus labios son mi única cena,
eres la Luna que yo me soñaba.