tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
Siempre supe que tenía todo bajo control pero alcancé a ver
tus gritos cayendo por el balcón y los cigarros sobre la mesa.
El perro de la tía Elvira se fue corriendo por la escalera mecánica,
no creo que quiera regresar siempre es lo mismo y está ofendido.
Los sonidos se han vuelto deslizadizos y huyen por las alcantarillas
todo movimiento externo es imposible y ya no hay lugar en mi mente.
Las arañas caminan a mi lado, matan, ríen y comen mientras me baño.
Me han convidado un poco de mosca negra y el gusto no está nada mal.
Del otro lado del espejo parece que hay una fiesta divertida y macabra
algunos de ellos vieron que los descubrí y me acaban de invitar a pasar.
Siempre te gustó ese tipo de jolgorio, parece haber todo lo que te gusta.
Ya estoy del otro lado, la música es extraña y se pasea por todo mi cuerpo.
tus gritos cayendo por el balcón y los cigarros sobre la mesa.
El perro de la tía Elvira se fue corriendo por la escalera mecánica,
no creo que quiera regresar siempre es lo mismo y está ofendido.
Los sonidos se han vuelto deslizadizos y huyen por las alcantarillas
todo movimiento externo es imposible y ya no hay lugar en mi mente.
Las arañas caminan a mi lado, matan, ríen y comen mientras me baño.
Me han convidado un poco de mosca negra y el gusto no está nada mal.
Del otro lado del espejo parece que hay una fiesta divertida y macabra
algunos de ellos vieron que los descubrí y me acaban de invitar a pasar.
Siempre te gustó ese tipo de jolgorio, parece haber todo lo que te gusta.
Ya estoy del otro lado, la música es extraña y se pasea por todo mi cuerpo.
Última edición: