Eduardo Morguenstern
Poeta que considera el portal su segunda casa
Madre Arquetípica
( homenaje a las Madres en su día, 2007 )
Madre, retorta de alquimista
En que la mezcla de sustancias
Deviene en Vida...
Madre mar de cuyas aguas primigenias
Hace eones incontables
hizo Vida...
Madre tierra fecundada por el sol
que en los valles del tiempo
brotó Vida...
Madre en cuyos ojos llorantes
de lágrimas vertidas por dolor
por el hijo que partía...
Madre de las tetas rebosantes
de la leche que alimentara
nuestras tan frágiles vidas
Madre que arrullara nuestro sueño
en las noches primeras
de los primeros días...
Madre todo amor, Madre estrella guía,
Madre que nos levantó
cada vez que caíamos...
Madre que nos alentó para partir
de su abrigado abrazo
algún día
¡ Ay Madre ! Si volver
pudiera a esas tus caricias
amantes de mi infancia volvería.
Madre Puerta, Madre Leche,
Madre Mar, Madre Tierra,
Volveré un día
al trasponer la última hora
y el suspiro postrero
de mi Vida,
Cuando vea que tu rostro tan querido
y siempre joven, siempre alegre
se aproxima,
será el instante del éxtasis supremo
en que corra con los brazos extendidos
hacia tu abrazo, madre Muerte, Madre Vida!
Eduardo Morguenstern - 2007
( homenaje a las Madres en su día, 2007 )
Madre, retorta de alquimista
En que la mezcla de sustancias
Deviene en Vida...
Madre mar de cuyas aguas primigenias
Hace eones incontables
hizo Vida...
Madre tierra fecundada por el sol
que en los valles del tiempo
brotó Vida...
Madre en cuyos ojos llorantes
de lágrimas vertidas por dolor
por el hijo que partía...
Madre de las tetas rebosantes
de la leche que alimentara
nuestras tan frágiles vidas
Madre que arrullara nuestro sueño
en las noches primeras
de los primeros días...
Madre todo amor, Madre estrella guía,
Madre que nos levantó
cada vez que caíamos...
Madre que nos alentó para partir
de su abrigado abrazo
algún día
¡ Ay Madre ! Si volver
pudiera a esas tus caricias
amantes de mi infancia volvería.
Madre Puerta, Madre Leche,
Madre Mar, Madre Tierra,
Volveré un día
al trasponer la última hora
y el suspiro postrero
de mi Vida,
Cuando vea que tu rostro tan querido
y siempre joven, siempre alegre
se aproxima,
será el instante del éxtasis supremo
en que corra con los brazos extendidos
hacia tu abrazo, madre Muerte, Madre Vida!
Eduardo Morguenstern - 2007