Piedad Acosta Ruiz
Poeta recién llegado
Gracias por la bendición de un nuevo día,
por el suelo donde nuestros pies se aferran
para llenarlo todo de sentido y de alegría.
Gracias por enseñar que nuestra existencia
cada día tendrá una meta, una llama que
alimentará la hoguera de nuestras vidas.
Gracias por el pan amasado con amor
que ha crecido con la levadura de las
manos maestras del arte y la sabiduría.
Gracias por ser jinetes de la esperanza,
gracias por tener la fuerza vivificante
para mover las más grandes montañas.
Gracia por cruzar con valentía el laberinto
y continuar con firme mirada el camino,
regalando semillas de centeno y de trigo.
Gracias por ser el que salta y enseña,
el que lleva de la mano a un niño
Gracias por ser el maestro amigo.
por el suelo donde nuestros pies se aferran
para llenarlo todo de sentido y de alegría.
Gracias por enseñar que nuestra existencia
cada día tendrá una meta, una llama que
alimentará la hoguera de nuestras vidas.
Gracias por el pan amasado con amor
que ha crecido con la levadura de las
manos maestras del arte y la sabiduría.
Gracias por ser jinetes de la esperanza,
gracias por tener la fuerza vivificante
para mover las más grandes montañas.
Gracia por cruzar con valentía el laberinto
y continuar con firme mirada el camino,
regalando semillas de centeno y de trigo.
Gracias por ser el que salta y enseña,
el que lleva de la mano a un niño
Gracias por ser el maestro amigo.