NiKI
Poeta recién llegado
En que momento te perdí de vista
Y me deje caer en este profundo
Abismo solitario.
Comprendí tarde
Cuando tu cuerpo ardía en llamas
Que eras mi vida,
Intente rociarte agua
Y así extinguir el fuego,
Pero solo me dedique a escupirte
Y ahora no me queda más
Que recoger los restos de tu cuerpo
o soplarlos,
y dejarlos repartidos por la casa.
Eras la perdición misma,
Pero tu corazón aún latía...
Te marco una vida violenta,
De la cual yo era tu verdugo,
Fuiste elegida,
Para pagar por los pecados
Que cometo día a día
Y por mi sangre,
El arrepentimiento se traspasó a ti.
Y así marco tus días.
¡Tu hijo no te quería!
Borracha mal nacida te llamaba
Y yo le enseñaba
Como torturar
A una drogadicta consumada.
¡Hija de la desgracia!
En los inviernos te paseabas bajo la lluvia
Yo no te dejaba cubrirte bajo mi techo
A veces te golpeaba,
pero jamás entendí
¿como la droga podía consumir tu vida?
Preferías llorar, robar, golpear
pero aun así,
¡no eras capaz de dejarla!
¿Fui una mala madre?
Si te vi morir por tantos años.
Hoy solo desapareciste
Y tus cenizas se las llevara el viento,
¿Alguna vez pensaste que te convertirías en ceniza?
¿Sentirías ganas de seguir fumando si lo supieras?
Eso me estremece.
Perdóname hija.
PD: Aunque es dificil de aceptar hay madres que destruyen la vida de sus hijos y pueden seguir viviendo sin remordimiento alguno después de que ellos han muerto a causa de las drogas.
Y me deje caer en este profundo
Abismo solitario.
Comprendí tarde
Cuando tu cuerpo ardía en llamas
Que eras mi vida,
Intente rociarte agua
Y así extinguir el fuego,
Pero solo me dedique a escupirte
Y ahora no me queda más
Que recoger los restos de tu cuerpo
o soplarlos,
y dejarlos repartidos por la casa.
Eras la perdición misma,
Pero tu corazón aún latía...
Te marco una vida violenta,
De la cual yo era tu verdugo,
Fuiste elegida,
Para pagar por los pecados
Que cometo día a día
Y por mi sangre,
El arrepentimiento se traspasó a ti.
Y así marco tus días.
¡Tu hijo no te quería!
Borracha mal nacida te llamaba
Y yo le enseñaba
Como torturar
A una drogadicta consumada.
¡Hija de la desgracia!
En los inviernos te paseabas bajo la lluvia
Yo no te dejaba cubrirte bajo mi techo
A veces te golpeaba,
pero jamás entendí
¿como la droga podía consumir tu vida?
Preferías llorar, robar, golpear
pero aun así,
¡no eras capaz de dejarla!
¿Fui una mala madre?
Si te vi morir por tantos años.
Hoy solo desapareciste
Y tus cenizas se las llevara el viento,
¿Alguna vez pensaste que te convertirías en ceniza?
¿Sentirías ganas de seguir fumando si lo supieras?
Eso me estremece.
Perdóname hija.
PD: Aunque es dificil de aceptar hay madres que destruyen la vida de sus hijos y pueden seguir viviendo sin remordimiento alguno después de que ellos han muerto a causa de las drogas.