Kein Williams
Poeta fiel al portal
No se puede hacer vino
cuando es mala la uva,
yo te quise en mi camino
y ofrecí mi vida como tuya.
Yo te di cada instante
un amor puro y bueno,
yo puse por delante
tus deseos y sueños.
Llegué hasta olvidarme
de quererme igualmente,
tú podías embelazarme
fingiendo quererme.
Pero lo que no es tuyo
no lo tienes a la fuerza,
y con esto concluyo...
que no eras mi princesa.
No se sigue por pena
si no hay sentimiento,
yo sé que tú eres buena
pero estabas mintiendo.
Al fingirme un cariño
que ni por asomo sentías,
al tenerme como un niño
con quien te entretenías.
Es mejor estar solo
que mal acompañado,
yo quería darte todo
y solo fui engañado.
¿Cómo podías besarme
sin sentir nada a cambio?
Llegando a enamorarme
se te fue esto de las manos.
Cada toque, cada gesto
cara te quiero que has dicho,
yo quería algo perfecto
y fui parte de un capricho.
No, mejor no me expliques
por qué seguiste la farsa
quizás se me complique
y busque una esperanza.
Que triste es el quererte
sin haber sido querido,
que el corazón se aferre
y pida seguir contigo.
Porque uno se enceguece
y ama a quien no lo adora,
que contigo se compromete
por miedo a quedar sola.
Solo queda aceptarlo
con el corazón herido,
y al tratar de superarlo
olvidar lo que no es mío.
cuando es mala la uva,
yo te quise en mi camino
y ofrecí mi vida como tuya.
Yo te di cada instante
un amor puro y bueno,
yo puse por delante
tus deseos y sueños.
Llegué hasta olvidarme
de quererme igualmente,
tú podías embelazarme
fingiendo quererme.
Pero lo que no es tuyo
no lo tienes a la fuerza,
y con esto concluyo...
que no eras mi princesa.
No se sigue por pena
si no hay sentimiento,
yo sé que tú eres buena
pero estabas mintiendo.
Al fingirme un cariño
que ni por asomo sentías,
al tenerme como un niño
con quien te entretenías.
Es mejor estar solo
que mal acompañado,
yo quería darte todo
y solo fui engañado.
¿Cómo podías besarme
sin sentir nada a cambio?
Llegando a enamorarme
se te fue esto de las manos.
Cada toque, cada gesto
cara te quiero que has dicho,
yo quería algo perfecto
y fui parte de un capricho.
No, mejor no me expliques
por qué seguiste la farsa
quizás se me complique
y busque una esperanza.
Que triste es el quererte
sin haber sido querido,
que el corazón se aferre
y pida seguir contigo.
Porque uno se enceguece
y ama a quien no lo adora,
que contigo se compromete
por miedo a quedar sola.
Solo queda aceptarlo
con el corazón herido,
y al tratar de superarlo
olvidar lo que no es mío.
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