alfredo ajo gonzalez
Poeta fiel al portal
Tengo un burdel y una ermita en mi casa,
se han hecho amigos, animados charlan,
se queja el infierno, el cielo reclama:
¡maldita pareja que no cree en nada!
De nuevo reunión deidad- satanás:
Edificarás los burdeles lejos,
y tú los templos a más de mil metros;
otra vez ellos se ponen de acuerdo.
Solos quedan mi burdel y mi ermita,
adornados de hiedra fresca y verde,
que se fueron todos los feligreses
y nadie los quiere y nadie los pinta.
Testigos de sus ruinas serán pronto
los pájaros que en sus estancias anidan,
que los ángeles los abandonaron
y ellos a otras alas cedieron vida.
Vuelo de plumas tiernas que rubrican.
se han hecho amigos, animados charlan,
se queja el infierno, el cielo reclama:
¡maldita pareja que no cree en nada!
De nuevo reunión deidad- satanás:
Edificarás los burdeles lejos,
y tú los templos a más de mil metros;
otra vez ellos se ponen de acuerdo.
Solos quedan mi burdel y mi ermita,
adornados de hiedra fresca y verde,
que se fueron todos los feligreses
y nadie los quiere y nadie los pinta.
Testigos de sus ruinas serán pronto
los pájaros que en sus estancias anidan,
que los ángeles los abandonaron
y ellos a otras alas cedieron vida.
Vuelo de plumas tiernas que rubrican.
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