Maldito testarudo corazón el mío,
obstinado con la idea de amarte
a pesar de saber que no será recíproco de tu parte.
Maldito corazón avaricioso el mío,
tan caprichoso que,
de todas las bellas flores,
decidió regar la única
que nunca podría florecer.
Maldito, injusto corazón el mío,
que decidió quedar prendado
de todo aquello
que mi pobre cabeza detestaba.
Maldito corazón,
aquel al que me empeño en llamar mío
cuando sé perfectamente que,
desde hace mucho tiempo,
es simplemente tuyo.
obstinado con la idea de amarte
a pesar de saber que no será recíproco de tu parte.
Maldito corazón avaricioso el mío,
tan caprichoso que,
de todas las bellas flores,
decidió regar la única
que nunca podría florecer.
Maldito, injusto corazón el mío,
que decidió quedar prendado
de todo aquello
que mi pobre cabeza detestaba.
Maldito corazón,
aquel al que me empeño en llamar mío
cuando sé perfectamente que,
desde hace mucho tiempo,
es simplemente tuyo.