Poetacandente
Poeta asiduo al portal
Hoy soñé que te abrazaba.
Me acerqué a vos (con toda mi ansia),
ambas pupilas se nos magnetizaron,
fijas, petrificadas, hasta unir los brazos
de nuestras almas. Esos rulos tan bellos
meneábanse en el aire, como la crin
del Pegaso que corre.
No estabas sólo vos, pero fui tan
maleducado como para saludarte
a vos primera: papa estaba en
mi camino, y esquivé su abrazo
para tomar el tuyo. Todo era hermoso
y tan normal... sí, tan normal.
En un momento se nos enjugó
un llanto y se bosquejó un nudo oxidado
en la ruin garganta.
Y es que te amo tan locamente,
que al despertar, y volver a toda esta escoria,
me quedé con la huella de tu abrazo,
sintiéndola en la espalda, acaso
con tu mirada, saboréandola en mis ojos...
Y una lágrima quemando mi mejilla.