guillermo rasta
Poeta fiel al portal
Tu sabes que yo no te veía
de una distinta manera,
que mi soledad y trizteza,
desaparecerían si tu lo querías.
Pues no eras un objeto más
de esta cárcel, llamada ciudad,
que eras distinta pues en tí
como yo, los años no se veían,
que no eras como yo,
que sin querer no querías.
Ahora pues me encuentro solo,
escribiendote a tí,
para ver si algún día,
responderías esa carta que yo
te mandé, diciéndote que
algún día muy lejano, volvería.
Pero fácil nadie te la entregó,
y dándonos nosotros muetos
por nuestro amor, que nunca
aparecí, nisiquiera un rincón,
pues si tu destruíste lo que
yo llamaba perdón, ahora
lloro por encontrarte amor,
pues que el sentimiento llamado
perdón acaba muy pronto en
resurección.
de una distinta manera,
que mi soledad y trizteza,
desaparecerían si tu lo querías.
Pues no eras un objeto más
de esta cárcel, llamada ciudad,
que eras distinta pues en tí
como yo, los años no se veían,
que no eras como yo,
que sin querer no querías.
Ahora pues me encuentro solo,
escribiendote a tí,
para ver si algún día,
responderías esa carta que yo
te mandé, diciéndote que
algún día muy lejano, volvería.
Pero fácil nadie te la entregó,
y dándonos nosotros muetos
por nuestro amor, que nunca
aparecí, nisiquiera un rincón,
pues si tu destruíste lo que
yo llamaba perdón, ahora
lloro por encontrarte amor,
pues que el sentimiento llamado
perdón acaba muy pronto en
resurección.