Este es mi último poema, a veces me gusta y otras no. Lo escribí muy rápido. Lo que puedo rescatar es que hacía mucho que no escribía un poema de amor y mucho menos con una visión más alegre.
Maniatemos
Hagamos de nuestra infancia pura y litúrgica
Un éxtasis de insomnio inocente y descalza
Pactemos en proyectar el feraz monopolio
De nuestra atalaya, rica y sin abanderar.
Pensemos que dijimos que era una utopía
Hoy, en el mar Egeo, con inciensos y vino
Colmemos de romance el efusivo sondeo
Creemos una musa, narcisista en trance.
Corramos por el pasto, sin permiso capcioso
Sonriamos sin un plan, sin apreciar abasto
Mordámonos los labios, sin ambigüedad
Rememos en la cresta del ensueño diario.
Seamos respetuosos de la redundancia
Callemos y comamos del fruto suntuoso
Mezamos en el lienzo, de aspecto otomano
Representemos todo, sé todo lo que quiero.
Maniatemos
Hagamos de nuestra infancia pura y litúrgica
Un éxtasis de insomnio inocente y descalza
Pactemos en proyectar el feraz monopolio
De nuestra atalaya, rica y sin abanderar.
Pensemos que dijimos que era una utopía
Hoy, en el mar Egeo, con inciensos y vino
Colmemos de romance el efusivo sondeo
Creemos una musa, narcisista en trance.
Corramos por el pasto, sin permiso capcioso
Sonriamos sin un plan, sin apreciar abasto
Mordámonos los labios, sin ambigüedad
Rememos en la cresta del ensueño diario.
Seamos respetuosos de la redundancia
Callemos y comamos del fruto suntuoso
Mezamos en el lienzo, de aspecto otomano
Representemos todo, sé todo lo que quiero.