ñonguito
Poeta que considera el portal su segunda casa
Van casi mil ochocientas veinticinco noches
y casi un billón de estrellas ya contadas
cinco calendarios batallados y abatidos
y dos mil kilómetros de rabioso viento
encorvados de silencios
Solo un manojo de esperanza
sujeta mi mano con el pecho
una fotografía tuya, ya naufragada
con el diluvio de mis ojos.
Una silueta ovillada
bajo el techo de una casa
se ve reflejada en la luna
como señal de mis penurias
Una orquesta de grillos
aguarda tocar,su funesta melodía
esperando exhalar mí último aliento
que me mantiene vivo.
Mientras tanto tú, ni una palabra
ni una letra, ni un vestigio
ni señal de presencia
para apiadarte de mí.
y casi un billón de estrellas ya contadas
cinco calendarios batallados y abatidos
y dos mil kilómetros de rabioso viento
encorvados de silencios
Solo un manojo de esperanza
sujeta mi mano con el pecho
una fotografía tuya, ya naufragada
con el diluvio de mis ojos.
Una silueta ovillada
bajo el techo de una casa
se ve reflejada en la luna
como señal de mis penurias
Una orquesta de grillos
aguarda tocar,su funesta melodía
esperando exhalar mí último aliento
que me mantiene vivo.
Mientras tanto tú, ni una palabra
ni una letra, ni un vestigio
ni señal de presencia
para apiadarte de mí.
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