Este positivismo
llena la confianza en morder la manzana envenenada,
confiando plenamente en este morir seguro
de mi triste fragilidad.
Las manos blancas y frías,
tiemblan a esta hora por culpa de la temperatura común
que rige a toda la humanidad.
Y,
es verdad que somos carne,
y somos espíritu,
pero sobre todo,
somos amor.
Hace un clima perfecto para desfallecer de posibilidades,
quemarse hasta el golpe de las llaves
abriendo puertas con sonidos
cuyas guirnaldas
se han quedado obvias
y amantes.
llena la confianza en morder la manzana envenenada,
confiando plenamente en este morir seguro
de mi triste fragilidad.
Las manos blancas y frías,
tiemblan a esta hora por culpa de la temperatura común
que rige a toda la humanidad.
Y,
es verdad que somos carne,
y somos espíritu,
pero sobre todo,
somos amor.
Hace un clima perfecto para desfallecer de posibilidades,
quemarse hasta el golpe de las llaves
abriendo puertas con sonidos
cuyas guirnaldas
se han quedado obvias
y amantes.
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