Manos de sal, corazón de piedra.
¿Qué importa que no esté?
Mira a tu alrededor, pide un deseo
Mira hacia atrás no me digas que no.
Busca el ayer, se la embajadora de mi país perdido.
Salva ese instante tenue, breve,
cual lagrima esparcida por el estanque otoñal.
Créete todos mis cuentos,
Se tu mi última mentira, conviértete en la burla hacia mi corazón.
Insulta a todos nuestros buenos recuerdos.
Suelta de una vez la cadena que nos unía
Pues ya conoce el robín.
¿Qué importa que no esté?
Mira a tu alrededor, pide un deseo
Mira hacia atrás no me digas que no.
Busca el ayer, se la embajadora de mi país perdido.
Salva ese instante tenue, breve,
cual lagrima esparcida por el estanque otoñal.
Créete todos mis cuentos,
Se tu mi última mentira, conviértete en la burla hacia mi corazón.
Insulta a todos nuestros buenos recuerdos.
Suelta de una vez la cadena que nos unía
Pues ya conoce el robín.