1. Invitado, ven y descarga gratuitamente el cuarto número de nuestra revista literaria digital "Eco y Latido"

    !!!Te va a encantar, no te la pierdas!!!

    Cerrar notificación

Manual de cómo quitarse las espinas del corazón

Tema en 'Prosa: Melancólicos' comenzado por Jose Anibal Ortiz Lozada, 25 de Febrero de 2026. Respuestas: 0 | Visitas: 41

  1. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Jose Anibal Ortiz Lozada Poeta adicto al portal

    Se incorporó:
    6 de Mayo de 2024
    Mensajes:
    1.348
    Me gusta recibidos:
    1.744
    Género:
    Hombre
    (prosa lírica al estilo de quien habla claro porque ya lloró suficiente)

    Primero:
    no finjas que no duele.
    Las espinas no se disuelven con orgullo.
    Se sienten.
    Se reconocen.
    Se nombran en voz baja cuando nadie escucha.

    Segundo:
    deja de culparte por haber amado.
    El amor no es el error.
    El error es quedarte abrazando lo que te sangra.
    Amar nunca fue la espina;
    la espina es insistir en lo que ya no florece.

    Tercero:
    mírate las manos.
    Ahí están las pruebas de que intentaste.
    De que diste.
    De que sostuviste más de lo que debías.
    No te avergüences de eso.
    Las manos que aman no son débiles,
    son humanas.

    Cuarto:
    no arranques la espina de golpe.
    A veces hay que rodearla con paciencia,
    respirar hondo,
    aceptar que va a doler un poco más antes de sanar.
    La sangre que sale también limpia.

    Quinto:
    perdona.
    No por el otro.
    Por ti.
    Porque guardar rencor es dejar la espina enterrada
    como un recuerdo que se niega a cicatrizar.

    Sexto:
    entiende que el corazón no se rompe para quedarse roto.
    Se rompe para aprender su propio tamaño.
    Para saber hasta dónde puede amar
    sin dejar de ser él mismo.

    Y por último:
    cuando sientas que ya no arde,
    cuando el recuerdo no te apriete el pecho,
    cuando puedas decir su nombre sin temblar,
    no digas que fue tiempo perdido.

    Di que fue una lección que sangró,
    pero te enseñó a cuidarte.

    Porque quitarse las espinas no te vuelve frío.
    Te vuelve sabio.

    Y el corazón, aunque tenga cicatrices,
    late más limpio
    cuando aprende
    a no clavarse donde no lo quieren.
     
    #1
    Última modificación: 25 de Febrero de 2026

Comparte esta página